Paradigmas dinámicos

 

Es innecesario ya hablar de lo que ha ido disminuyendo el negocio de las licencias en Argentina, ese hubiese sido el tema de ‘ apertura ‘ en la revista, acerca del año comercial. 

Cómo también en el mundo la curva en declive se iba notando, en Argentina los grandes importadores recuerdan cifras récords de mochilas, de juguetes, de cartucheras  ubicándolos en la lejanía, cuando en realidad no hace tantas temporadas que eso ocurrió.

 

Pero el acomodamiento permanente y la reinvención del negocio una y otra vez, nos lleva a un movimiento tan constante y ondulante que uno se siente como cuando se sale de un baño en un mar bravo, con olas que no dan respiro y pasan por arriba, por abajo, te hacen tambalear, te revuelcan, alguna te eleva y te permite estirar las piernas y hacer unos segundos de plancha, pero enseguida mejor que veas cómo enfrentar a la siguiente porque no se sabe de cuál estilo es, y lo mejor parece ser no insistir con hacer pie y quedarse firme, sino más bien, permanecer relajado, acompañando la marea, dejarnos tratar suavemente por las olas de las más mansitas cuando queramos  ir saliendo. Todo eso pasó y estuvimos adentro del agua solo 10 minutos, pero se siente como haber librado una pequeña hazaña de mucho más esfuerzo y tiempo. 

 

En el ámbito de los negocios creo que sucede algo similar .

Decía, cierta capacidad para meternos al mar y aunque esté movido salir refrescados igual ya teníamos, pero que un factor tan externo , masivo y epidemologicamente tan desvastador nos invada y deje todo patas para arriba simplemente no cabe en los planes de Nadie, pero ya cumplida la primera parte de la famosa Cuarentena, las cabezas de muchos comienzan a rotar ahora, en contra de las agujas del reloj.

 

No sólo estaría bueno intentar activar el pensamiento paralelo, sino quizás también cambiar los focos de atención.

 

La vida cobra otra relevancia. Sabido es que uno la da por asumida en un 89% de su existencia, pero ahora suceden cosas al lado mío y allá lejos también y se hace imprescindible comprender todo de vuelta.

 

La ESCALA DE VALORES se trastoca, se rencovierte, y se reconvertirá para todo el mundo, aunque las elucubraciones proyecten que sólo giráremos en torno a otra potencia, con otra moneda pero sobretodo para nosotros con una cultura bien distinta a la de nuestros meridianos.

 

Tampoco es que ya se puede vislumbrar en qué terminará esto y cómo se acomoda el rompecabezas una vez que el virus haya sido dominado, pero lo que sin dudas ya quedará en las mentes es que cualquier planificación, por más establecida y bien pensada que esté, puede verse afectada por un factor externo absolutamente imponderable.

 

En la aduana los decretos han sido claros en cuanto a las prioridades de tráfico y admisión, en los comercios lo mismo, en los centros de Salud ni hablar. En las casas y con cada uno de nosotros, los cuidados propios y hacia los demás se ha convertido en la primerísima necesidad . El cuidado y la higiene personal. Higiene no es solamente lavarse bien las manos obviamente. Básicos pero olvidados de siempre. 

 

De todos modos sabemos que vivimos en un país con gente de una brillantez extraordinaria, ya sea para el humor, para la reformulación de negocios, como médicos o enfermeros y sobretodo para estar en contra, en contra de lo que sea, en contra, punto. Aunque el miedo y la paranoia podría ser lo único que activa un pequeño freno.

 

La dicotomía que el Presidente de Argentina expuso en conferencia de prensa priorizando la Salud y no la economía, en plena pandemia le da mareos a mucha gente y tranquiliza a los más zen.

 

Jamás estarán conformes todos, esa pareciera ser la conclusión más oportuna, aún cuando hablemos de la vida como principio de todo, aún así hay gente que no se imagina un mundo sin dinero circulando y sin producir y sin especular y sin tener más, pero nosotros debemos aprender más de la ciencia ficción que estamos acostumbrados a comprar en tantos contenidos 

 

Claro que hay negocios favorecidos con esta pandemia, como en todos los casos de crisis,  el entretenimiento es uno de ellos con la señal de internet en el podio, ¿qué sería de esta situación sin internet, SIN LUZ? 

Los deliverys ( la última explosión de nuevos negocios reorganizados) no venían facturando bien, sabían que no podían parar, el crecimiento se proyectaba exponencial a full, con dudosas ganancias pero con muchos grosos interesados detrás, hoy atraviesan una plena depuración ¡anque su punto máximo de oportunidad! al igual que las plataformas de venta on line o los servicios que aún pueden ofrecerse Y cobrarse de forma remota 

 

El emprendedor y/o profesional independiente, quizás la mayor aspiración alentada en las últimas décadas como modelo de trabajador exitoso, hoy vive su crisis y su replanteo a futuro gracias al mismo inimaginado imponderable.

 

Los deportistas y artistas más sus showbusiness, los médicos especialistas de áreas que hoy no son primordiales, las fábricas de productos de segunda, tercera o cuarta necesidad, los miles y miles de trabajadores independientes ( la mayor porción en negro ) quedan ‘ supeditados’ y como arrojados a un destino que económica y personalmente se tiñe sólo de preocupación y de incertidumbre 

 

Pese a todo hay un brote positivo, espontáneo de gran parte de los humanos y es la SOLIDARIDAD 

 

Individualismo también, y el consiguiente modo de consumo, claro, pero la solidaridad se puso de moda y nosotros sabemos bien lo que las modas pueden producir 

 

Más allá de los derrotistas de siempre, la solidaridad aparece como la mayor entrega que cada uno puede dar 

 

Así lo realizó la mayor de las empresas de delivery del mundo, Pedidos Ya, habiéndo asumido su rol de conector en tiempos de aislamiento y ofrecerlo directamente al gobierno sin costo para su disposición, poniéndose el guante solidario que muy probablemente le redunde en beneficio a futuro . Noble y atinado gesto, a cargo de Sebastián como Gerente General, un gran argentino, amigo. 

 

Quizás sean momentos de plantearnos nuestro costado solidario y contributivo desde el punto de vista personal y laboral aprovechando algo de la quietud e inevitable revisión de nuestro accionar habitual 

 

‘Pisaremos las calles nuevamente’, y el mundo se habrá transformado, al igual que cada uno de nosotros, con fortalezas ganadas y debilidades aprendidas, en el mejor de los casos. 

‘Pisaremos las calles nuevamente’, y el mundo se habrá transformado, al igual que cada uno de nosotros, con fortalezas ganadas y debilidades aprendidas, en el mejor de los casos.